Corría el año 1942 cuando Marina Prieto fundó en la localidad riosellana de Vega su
academia de costura. Desde entonces y hasta hace sólo diez años no ha dejado de formar a las riosellanas en el
arte del corte y la confección. A sus 85 años sigue siendo una mujer elegante, presumida y disciplinada. El pasado viernes vivió un emotivo día, ya que más de sesenta de sus antiguas alumnas decidieron darle las gracias por sus lecciones maestras de
costura con un homenaje.
Marina Prieto abrió su taller de costura con veintipocos años. Sus alumnas y vecinos de Vega recuerdan que era como ahora, una mujer muy vital, con carácter y luchadora. Se quedó viuda y con dos hijas, que ella en soledad sacó adelante trabajando innumerables horas en la
academia de corte y confección. De aquel lugar y aquellos tiempos guardan muy buenos recuerdos todas sus alumnas, que el viernes quisieron reconocer la labor de su maestra. «Era muy disciplinada, pero todo lo que ella te enseñó nunca lo olvidarás, es una gran mujer, trabajadora y un ejemplo de lucha. Todas le estamos muy agradecidas», aseguró Estela Rosete, antigua alumna del taller de Marina Prieto.
La homenajeada recibió un pergamino con el nombre de todas las alumnas que participaron en la reunión y una joya muy especial: una cadena de perlas cultivadas con una reproducción de oro en miniatura de una
maquina de coser, «para que nunca olvide que es una gran maestra.
www.lne.espor Bárbara MOran