Los más nostálgicos podrán revivir épocas anteriores junto a objetos por los que no pasa el tiempo. El pabellón número 5 del recinto ferial Luis Adaro reúne algunas de las piezas más valiosas del mercado en una feria que se consolida en el calendario de los amantes de las antigüedades.
Anticuarios y curiosos tienen su espacio ante el universo de posibilidades que se presenta, asequible para todo tipo de bolsillos.
Maquinas de coser,
Muebles, lámparas, abanicos, vajillas y hasta muñecas, ponen de manifiesto la evolución de nuestra sociedad, habitando juntos tendencias de hasta siglos diferentes. Por tres euros, los gijoneses tienen la oportunidad de meterse en la máquina del tiempo del recinto Luis Adaro y transportarse a edades pasadas, junto a artilugios que a pesar de los años, siguen conservando su calidad. Y es que lo bueno, nunca pasa de moda.
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