Con respecto a la puesta en marcha en Castro de este
taller de costura, María José señala que «están en un acierto por reclamar sus costumbres porque son muy necesarias, sobre todo aquí». Además, reconoce que con este
taller de costura la gente «empieza a
coser». «Hay gente que ya sabe
coser y otras que empiezan de cero».
Y es que la
confección de este atuendo regional es muy «laboriosa y dificultosa». «Tienen que dar muchas puntadas, sobre todo a mano, porque hacemos trajes de hace doscientos años cuando no había
maquinas de coser», apunta la directora del taller.
El trabajo y la paciencia que requiere la
confección de este tipo de vestimenta supone que hay que tener la mentalidad de que lo que haces «lo estás viviendo», comenta María José al mismo tiempo que señala que la respuesta de las alumnas de este taller está siendo muy satisfactoria. «Cada día vienen más alumnas».
Duración
En relación al tiempo que se puede tardar en tener un traje de este tipo acabado, María José asegura que «es muy relativo», porque lleva un proceso de trabajo muy largo. «Quien tiene nociones de
costura lo lleva primero, pero menos de un año no se tarda», apunta.
Si hay algo que hace «original y puro» a este atuendo es el material que se utiliza para su elaboración, ya que se emplean las mismas telas de antaño. «Procuramos que el traje sea lo más fiel a la tradición».
eldiariomontanes.es